Mi primer Black Friday fue en el año 2000. A pesar de que me consideraba un conocedor de EE.UU., yo ni había escuchado hablar de Black Friday hasta entonces.

Las personas que me enseñaron, como un muchos otros temas americanos, fueron mis compañeros de oficina. Y ahí empecé a prestar atención…

Siendo porteño, no me gusta levantarme muy temprano. Así que la idea de levantarme a las 3 o 4 a.m. para hacer cola, no me cerraba.

Pensemos que esto era en el 2000: Internet era joven. No existía el iPod. Yahoo era el buscador de moda. Amazon sólo tenía un par de años en el mercado. No había TV de alta definición – apenas había salido el Widescreen. Google era un experimento que ya apuntaba, pero era tan sólo un buscador rápido. Así que no había forma de hacer investigación en la web.

Entonces el viernes nos levantamos tarde, tipo 10 a.m., desayunamos, y dijimos “Vamos a Best Buy, a ver qué pasa”.

Para los que no conocen Best Buy, es una cadena que se especializa en electrónica y electrodomésticos. Algunos venden incluso algunos muebles. Sus locales suelen ser muy grandes, como un supermercado.

Había muchísima gente, y parecía que habían pasado las hormigas… Había mercadería, pero también había muchos huecos vacíos, con tan sólo los precios. La gente salía con todo tipo de cosas en los changuitos, y había largas filas para pagar en las cajas.

Hasta que lo vi. Justito delante de mí. Un cartel que decía “Todos los CDs a $10 hasta las 12 del mediodía”. (En esa época los CDs estaban entre $20 y $24 – los álbumes dobles, el doble). (Para los que no me conocen, soy muy amante de la música). Y ahí sí, me empecé a babear…

Miré el reloj. Eran las 11:50 hs., quedaban 10 minutos para barrer con un sector enorme! Cómo hacerlo?

Hablando con un vendedor, me entero de que si a las 12 horas estás parado en la cola, la oferta vale. Ellos van y marcan al último que esté en la cola en el momento en que cierra la oferta, y entonces cuando esa persona pasa la caja, los cajeros comienzan a cobrar diferente.

Entonces, la genial idea… Le dije a mi mujer: “Vos andá a ponerte en la cola”.

Así que recorrí lo mejor que pude en unos 20 minutos (tampoco quise abusarme!), junté una hermosa pila de CDs, y me puse en la cola. Obviamente, como corresponde, nos cobraron lo que decía la oferta. Un éxito!

El sábado fuimos a chusmear un Toys R Us (otra cadena gigantesca, especializada en juguetes). También habían pasado las hormigas. Los carteles en los huecos señalaban que había habido buenas ofertas. Por ejemplo, muchos juegos de mesa con 70% de descuento.

Decidí que el próximo Black Friday iba a estar un poco más preparado. Por las dudas, vio?

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